4.22.2009

El chico pasó volando y se le cayó un adoquín.

Canción resonante, resuena y taladra, taladra constante. Reitera repetitiva el mismo verso, el mismo piano. No avanza, no intenta. Le gusta, como un nene de jardín, como un adolescente.
Sus ojos obturan una imagen telescópica. Gira, autos, calle. Las estrellas se matizan. Traspasan energía. Crece, energía, el de al lado se hace más fuerte, se desprende. Gira.
Exprime hasta que desaparece, derrocha el jugo. Se sienten discriminadas, ellas, blancas.
Con
la mano, no, un sorbo. Suben, en parejas. Globos de aire.
Espejo
brillante, brilla y refleja, refleja constante.

Y la ventana, cuenta cuánto salió su traje.

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"A La Naturaleza se la domina obedeciéndola"
Francis Bacon