9.28.2010

(...Y seguramente, en algún momento, caeré) En 1967

Resultó ser que después de años y años de quietud, los hombrecitos, las señoritas, las vacas y las líneas de los carteles señalizadores se revelaron y como primer método de protesta, decidieron cambiar sus puestos.
Ahora el baño de hombres sería de vacas, en el de damas estaría prohibido doblar a la izquierda, y algunos hasta se atreven a contar que los tenedores que indican restaurantes persiguen a sus cuchillos a no más de 70 km/h.

Todo se volvió muy confuso, y los vaemas, seres conformistas por plus/ultra/naturaleza, intentaron acomodarse a esta rebelión, pero los rebeldes, no podían entender como no se les ocurrió antes, cambiar de esta forma las permisiones cotidianas, y por ende, se propusieron ser más y movieron las autopistas y los caminos de lugar.

Es así que ahora existen los subtes mineros, las vías traspasan edificios, y en este preciso segundo instante transito yo una ruta que apunta las nubes pero nunca llega tan alto...


"A La Naturaleza se la domina obedeciéndola"
Francis Bacon