Podría resultar extraño, el metal no se fundió. Pero no resultó porque nadie vivía allí.
Sin embargo, el que apagó la luz, se había olvidado la canilla celeste de la ducha del baño del primer piso abierta. Y fue en ese preciso instante, en el que las cucarachas se arrimaron, debatieron y se vieron inmersas en un enorme dilema y sin duda, como ya dijimos, construyeron un receptáculo hídrico con forma de campana invertida, pero no.
Y entonces se dieron por aludidas: el problema no era el agua, era el "raid" que rociaba el ambiente tan bien, que no eran necesarios los baños de verano.
La desesperación se instaló en la cucarachada, los bajos vértices de las puertas eran el sitio ideal para las temerosas.
Ninguna sabía qué hacer. La epidemia insecticida se desarrollaba y expandía, hasta afectar gusanos, bichos bolita, hormigas y esos animales de cuatro patas, cualquier sea el género...
Entonces, la única con el don desarrollado de aletear, tomó una drástica postura corporal. Pero que de nada sirvió, porque no existe insecto que se inunde ni que funda metal.
Conjunción de Al y Albi.
Un 25 de mayo en una isla desierta.
5.28.2009
hAy nIebla tAmbién dE dÍa, eXisten lOs aReneros y lOs jUncos sOn lOs pRimos dE mI pApá
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5.26.2009
Tu Orgullo...
Sí,tambien sé, que en cuanto desperté,ya estaba despierto hace rato.Se que no deje que las lagañas se multiplicaran, que mi nariz se prepare ni permití que los hombrecitos dentro de mi cerebro levanten las persianas.No debí haber obviado aquel simpático terremoto que pretendió pasar por sobre mi panza,por sobre mi cuello,por sobre mi boca,y así ,recién ahí, bostezar.Lo hice todo bruscamente, y mi gruñido despertó a toda la comunidad.
Perdí mucho tiempo, la razón de todo reposa en que no quería escuchar, aunque escuché, no quiera actuar, y por suerte carecí de esa necesidad.Nadie me necesitó, supuestamente estaba dormido. Ahora me arrepiento de haberla dejado morir.
Ni bien abrí mis ojos,toda la población estaba ahí,mirando como sacudía un poco mis sentidos, como testeaba que todavía funcionen.Estaba seguro de que un día difícil se asomaba.
Salí del ropero. Supervisé que la niña sueñe como se debe, con pesadillas,con bichos,y demás
deformaciones que alteren la nutrida infancia que ella tenía.Y ahí me enteré lo que había sucedido.
Se habían comido el dulce de leche.
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"A La Naturaleza se la domina obedeciéndola"
Francis Bacon
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