5.26.2009

Tu Orgullo...


Sí,tambien sé, que en cuanto desperté,ya estaba despierto hace rato.Se que no deje que las lagañas se multiplicaran, que mi nariz se prepare ni permití que los hombrecitos dentro de mi cerebro levanten las persianas.No debí haber obviado aquel simpático terremoto que pretendió pasar por sobre mi panza,por sobre mi cuello,por sobre mi boca,y así ,recién ahí, bostezar.Lo hice todo bruscamente, y mi gruñido despertó a toda la comunidad.

Perdí mucho tiempo, la razón de todo reposa en que no quería escuchar, aunque escuché, no quiera actuar, y por suerte carecí de esa necesidad.Nadie me necesitó, supuestamente estaba dormido. Ahora me arrepiento de haberla dejado morir.

Ni bien abrí mis ojos,toda la población estaba ahí,mirando como sacudía un poco mis sentidos, como testeaba que todavía funcionen.Estaba seguro de que un día difícil se asomaba.

Salí del ropero. Supervisé que la niña sueñe como se debe, con pesadillas,con bichos,y demás
deformaciones que alteren la nutrida infancia que ella tenía.

Y ahí me enteré lo que había sucedido.
Se habían comido el dulce de leche.

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"A La Naturaleza se la domina obedeciéndola"
Francis Bacon